Del aprendizaje al aprehendizaje: hacia una comunidad educativa para la dignificación de la vida 1/8
23 de Agosto de 2026
Luis Adalberto Maury Cruz
FALANGES: Del aprendizaje al aprehendizaje: hacia una comunidad educativa para la dignificación de la vida 1/8
Luis Adalberto Maury Cruz
lmaury_cruz@hotmail.com
El aprovechamiento escolar en México: evidencias y desafíos
La discusión sobre el aprovechamiento escolar en México requiere distinguir entre los resultados que pueden observarse mediante instrumentos de evaluación y el fenómeno más amplio del aprendizaje. Las evaluaciones proporcionan información relevante sobre determinados conocimientos, habilidades y desempeños, pero sus resultados no explican por sí mismos las condiciones que los producen ni permiten comprender la totalidad de la experiencia educativa.
1. Educación básica
En educación básica existen distintos mecanismos de evaluación que permiten aproximarse al desempeño de los estudiantes. Entre ellos se encuentran las Evaluaciones Diagnósticas de los Aprendizajes desarrolladas por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU), aplicadas durante los ciclos 2021-2022 y 2022-2023 para generar información diagnóstica sobre los aprendizajes de estudiantes de educación básica y sobre aquellos que requieren atención (MEJOREDU, 2021, 2022a).
?A este antecedente se suma el Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (PLANEA), aplicado en distintos momentos y cuyos resultados de 2017 permiten observar dificultades importantes en los aprendizajes evaluados. En tercero de secundaria, 33.8 % de los estudiantes se ubicó en el nivel I de Lenguaje y Comunicación y 64.5 % en Matemáticas; en los niveles III y IV se ubicó 26.2 % en Lenguaje y Comunicación y 13.7 % en Matemáticas (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación [INEE], 2018a). Estos resultados permiten identificar dificultades en aprendizajes fundamentales, pero su significado depende del propósito del instrumento, la población evaluada y las condiciones en que se producen los datos. Constituyen, por tanto, evidencias de determinados desempeños y no una medida exhaustiva del aprendizaje.
2. Educación media
En educación media superior, la evidencia disponible presenta características distintas debido a la diversidad de subsistemas, modalidades e instituciones que integran este nivel. PLANEA fue aplicada en abril de 2017 a 117 700 estudiantes de 2 319 planteles, en las 32 entidades federativas, para valorar aprendizajes en Lenguaje y Comunicación y Matemáticas. Los resultados nacionales mostraron que 33.9 % de los estudiantes se ubicó en el nivel I de Lenguaje y Comunicación y 66.2 % en el nivel I de Matemáticas, considerado el nivel de logro insuficiente (INEE, 2018b). Se trata de una evidencia relevante sobre determinados aprendizajes, pero corresponde a una aplicación específica de PLANEA y no debe presentarse como una medición vigente o permanente del nivel. Por su parte, MEJOREDU desarrolló el Modelo de Evaluación Diagnóstica, Formativa e Integral (MEDFI), orientado a ampliar la perspectiva de la evaluación hacia los aprendizajes de los estudiantes, la práctica docente y las condiciones y procesos escolares, y vinculado con procesos de evaluación diagnóstica institucional en educación básica y media superior (MEJOREDU, 2022b). En consecuencia, estos datos permiten reconocer dificultades y desigualdades, pero no autorizan a reducir el aprovechamiento a un único indicador ni a interpretarlo al margen de la heterogeneidad institucional y social del nivel.
?En relación con los estudiantes de 15 años, los resultados de PISA constituyen desde 2000 un referente internacional para México; el país ha participado en los ciclos de 2000, 2003, 2006, 2009, 2012, 2015, 2018 y 2022. PISA evalúa competencias en matemáticas, lectura y ciencias y permite comparar determinados desempeños entre sistemas educativos. En PISA 2022, México obtuvo 395 puntos en Matemáticas, 415 en Lectura y 410 en Ciencias, frente a promedios de la OCDE de 472, 476 y 485, respectivamente. Asimismo, solo 34 % alcanzó al menos el nivel 2 en Matemáticas, 53 % en Lectura y 49 % en Ciencias (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE], 2023).
?Sin embargo, PISA no debe interpretarse como una evaluación exclusiva de la educación secundaria o media superior: su población se define fundamentalmente por la edad y no por la adscripción a un nivel educativo específico. Sus resultados permiten identificar tendencias y diferencias en determinadas competencias, pero no evalúan la totalidad del currículo mexicano ni explican por sí mismos las condiciones que producen los desempeños observados.
3. Educación superior
La situación adquiere características particulares en la educación superior. Tampoco existe una evaluación nacional única que permita valorar de manera homogénea el aprovechamiento académico del conjunto de las instituciones y programas de licenciatura. Las instituciones desarrollan sus propios mecanismos de evaluación y seguimiento, mientras que determinados instrumentos externos aportan información complementaria.
?Entre estos instrumentos se encuentra el Examen General para el Egreso de la Licenciatura (EGEL Plus), desarrollado por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval). El examen permite valorar determinados conocimientos y habilidades relevantes para el egreso de programas específicos y comprende una sección disciplinar y otra transversal de Lenguaje y Comunicación. Sus resultados se expresan mediante el Índice Ceneval, en una escala de 700 a 1300 puntos: de 700 a 999 corresponde a Aún no satisfactorio; de 1000 a 1149, a Satisfactorio; y de 1150 a 1300, a Sobresaliente (Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior [Ceneval], 2022). Su alcance es delimitado: no constituye una evaluación universal de la educación superior mexicana ni representa por sí solo la totalidad de la formación universitaria.
4. Más allá de la evaluación
Estas consideraciones permiten establecer una primera distinción fundamental: ninguna evaluación puede confundirse con el aprendizaje mismo. Una prueba identifica lo que una persona logra responder ante determinadas situaciones; una calificación registra un resultado escolar; un indicador de eficiencia terminal muestra determinados comportamientos de una trayectoria; y un examen de egreso aporta información sobre conocimientos y habilidades profesionales específicos. Todos son relevantes, pero ninguno permite comprender plenamente qué ocurrió en el sujeto que aprendió.
?Resulta necesario distinguir entre aprovechamiento escolar, aprendizaje y apropiación del conocimiento. El aprovechamiento escolar puede entenderse como una expresión observable del desempeño educativo, susceptible de ser identificada mediante calificaciones, evaluaciones, indicadores y otros procedimientos institucionales. El aprendizaje remite a un proceso más amplio mediante el cual un sujeto construye, reorganiza y transforma conocimientos, habilidades, actitudes, disposiciones y significados en interacción con otras personas y con su contexto. El aprovechamiento constituye, entonces, una evidencia posible de determinados resultados del proceso educativo, pero no equivale al aprendizaje en su totalidad.
?La apropiación introduce una dimensión adicional. No todo aquello que puede responderse correctamente en una evaluación se encuentra necesariamente apropiado por quien aprende. Un contenido puede reproducirse adecuadamente sin haber adquirido un significado capaz de integrarse a la experiencia personal. Apropiarse del conocimiento supone atribuirle sentido, incorporarlo a los propios marcos de comprensión y ampliar las posibilidades de interpretar, valorar y actuar en el mundo.
?El problema educativo no consiste únicamente en determinar cuánto aprenden los estudiantes, sino también en comprender qué aprenden, cómo lo aprenden, para qué lo aprenden, qué significado adquiere aquello que aprenden y qué transformaciones produce en ellos. Los resultados de las evaluaciones siguen siendo necesarios, pero adquieren un sentido diferente cuando se reconocen como evidencias parciales de un proceso educativo más amplio.
?Desde esta perspectiva, las evidencias disponibles sobre el aprovechamiento escolar en México muestran dificultades importantes en la consolidación de determinados aprendizajes, pero también permiten formular una pregunta de mayor alcance: ¿qué condiciones educativas hacen posible que un conocimiento evaluable llegue a convertirse en conocimiento comprendido, apropiado y capaz de transformar a quien aprende?
?El desafío, por tanto, no consiste únicamente en elevar resultados, reducir brechas o mejorar indicadores. También implica comprender qué tipo de experiencia educativa permite que el conocimiento deje de ser un contenido susceptible de evaluación y pueda convertirse en una experiencia significativa de comprensión, apropiación y transformación.
?Para responder la pregunta no basta con revisar instrumentos de evaluación; es necesario considerar el espacio institucional y humano en el que ocurre la experiencia educativa. Esto exige distinguir entre escuela y educación: la primera organiza condiciones para la enseñanza y el aprendizaje; la segunda constituye una experiencia humana que adquiere significado en las relaciones y circunstancias concretas de quienes participan en ella.
Escuela y educación: institución y experiencia humana
La construcción de una comunidad de aprehendizaje exige distinguir dos conceptos que con frecuencia se utilizan como equivalentes, aunque designan realidades diferentes: escuela y educación. La escuela es una institución social y política creada para organizar una parte del proceso educativo mediante normas, estructuras, tiempos, espacios, responsabilidades y propósitos definidos históricamente. La educación, en cambio, constituye un proceso humano permanente que acompaña a las personas a lo largo de la vida y trasciende los límites de cualquier institución. La escuela proporciona una estructura para organizar la enseñanza; la educación expresa un proceso de formación y transformación humana que otorga sentido a esa estructura.
?La escuela, entendida como institución, no constituye únicamente un edificio, una organización administrativa o un conjunto de normas. Es una estructura social y política que establece condiciones para que determinados sujetos se encuentren, interactúen y participen en procesos de enseñanza y aprendizaje. Define tiempos y espacios, distribuye responsabilidades, establece criterios de evaluación y organiza parte de las relaciones que hacen posible la vida escolar. Estas condiciones son necesarias, pero no determinan por completo lo que ocurre en ellas.
?La educación, por su parte, no comienza ni termina en la escuela. Las personas llegan a ella con historias, saberes, expectativas, experiencias, intereses y circunstancias que participan en la manera en que interpretan aquello que viven. Por ello, la institución puede organizar las condiciones del aprendizaje, pero no garantizar por sí misma que el conocimiento sea aprehendido, comprendido o apropiado. Entre las condiciones institucionales y el aprendizaje efectivo existe un espacio de interacción en el que intervienen la experiencia, la interpretación, el contexto, el vínculo con los otros y la posibilidad de atribuir sentido a lo aprendido.
?Esta distinción permite comprender que el conocimiento escolar tampoco puede reducirse a un contenido externo que simplemente pasa del docente al estudiante. Puede presentarse como contenido curricular, objeto de enseñanza o resultado susceptible de evaluación, pero para adquirir una dimensión formativa necesita establecer una relación significativa y pertinente con quien aprende. No basta con reproducir un contenido o responder correctamente una evaluación; importa también el lugar que ese conocimiento ocupa en la manera en que la persona comprende, interpreta y actúa en el mundo.
?De este modo, la escuela constituye una condición institucional fundamental para organizar la educación escolarizada, pero no agota la experiencia educativa. Su responsabilidad consiste en generar condiciones institucionales, de enseñanza-aprendizaje y relacionales que hagan posible una experiencia formativa que trascienda la simple transmisión y desarrollo de contenidos.
?La relación entre institución y experiencia también permite comprender de otra manera los problemas que atraviesan a las escuelas. Las condiciones sociales, políticas, económicas, culturales y territoriales no permanecen fuera de la institución: son vividas e interpretadas por quienes participan en ella. Por eso, la experiencia educativa se configura en las relaciones mediante las cuales las personas enfrentan, interpretan y resignifican las circunstancias en las que viven.
?Esto significa que la estructura institucional debe comprenderse como condición y mediación, no como explicación suficiente de los resultados educativos. La institución dispone de determinadas posibilidades y límites; las prácticas y relaciones hacen posible su realización concreta; y los sujetos interpretan esas condiciones desde sus propias experiencias. Entre estructura y experiencia existe, por tanto, un espacio de mediación en el que se construyen significados.
?La escuela puede organizar la enseñanza, establecer contenidos, definir métodos y disponer mecanismos de acompañamiento, pero no puede producir mecánicamente una experiencia significativa y pertinente. La formación ocurre cuando esas condiciones institucionales entran en relación con sujetos concretos y con las circunstancias en las que desarrollan su vida. De ahí que la responsabilidad institucional no consista solamente en administrar recursos o verificar resultados, sino en crear condiciones para que las relaciones educativas puedan producir experiencias de formación.
?Esta perspectiva permite evitar dos reduccionismos. El primero consiste en atribuir los resultados educativos exclusivamente a las características de los estudiantes o de los docentes. El segundo consiste en suponer que una modificación de las estructuras institucionales producirá automáticamente determinados aprendizajes. Entre ambos extremos existe la experiencia educativa: un proceso situado en el que las condiciones institucionales se encuentran con sujetos concretos y adquieren significado mediante sus relaciones.
?Por ello, distinguir escuela y educación no significa oponerlas. La escuela constituye uno de los espacios institucionales privilegiados para organizar la educación, mientras que la educación da sentido humano a las estructuras escolares. La cuestión no es elegir entre institución y experiencia, sino comprender cómo se relacionan ambas y cómo pueden las condiciones institucionales favorecer experiencias educativas significativas.
?Esta articulación constituye el punto de partida para comprender posteriormente la relación entre aprendizaje, apropiación y aprehendizaje. La institución establece condiciones y límites; las relaciones y prácticas hacen posible su realización; la experiencia permite que los sujetos interpreten y doten de sentido aquello que ocurre. A partir de esta mediación será posible profundizar en la educación como relación existencial y, posteriormente, en el concepto de aprehendizaje.
Referencias
Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior. (2022). *Sistema de interpretación de resultados de los EGEL Plus*. Ceneval.
Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación. (2021). *Lineamientos específicos para la integración de las evaluaciones diagnósticas para la mejora de los aprendizajes de los estudiantes del Sistema Educativo Nacional correspondientes al ciclo escolar 2021-2022 (LEEDMASEN-MEJOREDU-01-2021).* Diario Oficial de la Federación.
Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación. (2022a). *Lineamientos específicos para la realización de las evaluaciones diagnósticas de los aprendizajes de las y los alumnos de educación básica correspondientes al ciclo escolar 2022-2023 (LEEDAEB-MEJOREDU-01-2022).* Diario Oficial de la Federación.
Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación. (2022b). *Modelo de evaluación diagnóstica, formativa e integral. La evaluación al servicio de la mejora continua de la educación*. MEJOREDU.
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. (2018a). *PLANEA. Resultados nacionales 2017. 3.º de secundaria. Lenguaje y Comunicación y Matemáticas*. INEE.
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. (2018b). *PLANEA. Resultados nacionales 2017. Educación media superior. Lenguaje y Comunicación y Matemáticas*. INEE.
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2023). *PISA 2022 results (Volume I and II): Country notes—Mexico*. OECD Publishing.



