COACOATZINTLA, VERACRUZ: UNA TRISTE REALIDAD CUANDO EL PUEBLO AVANZA MÁS QUE SU GOBIERNO
04 de Noviembre de 2026
Javier Ramírez Cruz
CARTA ABIERTA: COACOATZINTLA, VERACRUZ: UNA TRISTE REALIDAD CUANDO EL PUEBLO AVANZA MÁS QUE SU GOBIERNO
Javier Ramirez Cruz
Ser una buena persona y gozar de popularidad no garantiza tener la capacidad para gobernar. La presidencia municipal exige preparación, conocimiento de la administración pública, liderazgo y responsabilidad en el ejercicio de los recursos y las atribuciones legales. Estas consideraciones son necesarias para analizar la situación de Coacoatzintla, Veracruz, un municipio cuya principal fortaleza es su gente: trabajadora, emprendedora y comprometida con el desarrollo de su comunidad.
El actual presidente municipal, Juan Solano Landa, puede contar con el reconocimiento personal de muchos ciudadanos. Sin embargo, la evaluación de su gestión debe distinguir entre las cualidades individuales y el desempeño institucional. No se trata de cuestionar a la persona, sino de examinar cómo se conduce la administración municipal y qué resultados ofrece a la población.
Coacoatzintla cuenta con capacidades económicas, sociales y culturales que sus habitantes impulsan mediante el comercio, el emprendimiento, el trabajo y la promoción de sus tradiciones y atractivos turísticos. El Ayuntamiento tiene la responsabilidad de articular esas iniciativas mediante políticas públicas, servicios eficientes, infraestructura y proyectos de desarrollo. Por ello, es necesario identificar cuánto contribuye realmente la administración municipal al crecimiento de la comunidad.
Otro aspecto que merece atención es la preparación de los funcionarios públicos. Los cargos de responsabilidad deben ocuparse considerando la experiencia, los conocimientos técnicos y el dominio de las disposiciones legales correspondientes. Cuando quienes encabezan determinadas áreas necesitan recurrir sistemáticamente a los trabajadores de mayor antigüedad para resolver procedimientos y responsabilidades administrativas, resulta pertinente revisar los criterios de selección, capacitación y supervisión del personal.
Reconozco el valor de los trabajadores municipales, incluido el personal sindicalizado, cuya experiencia representa un patrimonio institucional. Sin embargo, su conocimiento debe fortalecer la administración, no sustituir las capacidades de dirección de quienes reciben un nombramiento para conducirla.
También es indispensable que exista claridad en el ejercicio del liderazgo y la autoridad. Un Ayuntamiento requiere una estructura definida de responsabilidades y mecanismos efectivos de coordinación. Cuando surgen dudas sobre quién toma las decisiones, establece las prioridades o supervisa a los funcionarios, la ciudadanía tiene derecho a solicitar explicaciones.
La Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Veracruz establece atribuciones y responsabilidades concretas para las autoridades municipales. Gobernar implica conducir la administración, ejecutar acuerdos, vigilar el funcionamiento institucional, administrar responsablemente los recursos públicos y garantizar el cumplimiento de la normatividad. No basta con representar al municipio; es necesario demostrar capacidad de gestión y resultados.
Por ello, considero que la administración de Coacoatzintla debe fortalecer sus mecanismos de planeación, coordinación y evaluación. El presidente municipal tiene la responsabilidad de revisar los perfiles de sus colaboradores, atender las necesidades de capacitación y garantizar que cada área cumpla eficazmente sus funciones. La confianza recibida en las urnas debe corresponderse con una gestión transparente y responsable.
A los ciudadanos les corresponde participar activamente en este proceso: vigilar los recursos públicos, solicitar información, dar seguimiento a los programas y evaluar permanentemente a sus autoridades. La democracia no termina con el voto; también implica exigir cuentas durante el ejercicio del gobierno.
Esta reflexión trasciende a Coacoatzintla y alcanza a los 212 municipios de Veracruz. La calidad de una administración pública no debe medirse por la popularidad de sus autoridades ni por su presencia en actos públicos, sino por su capacidad institucional, el cumplimiento de sus obligaciones legales y los resultados que produce en beneficio de la población.
Coacoatzintla tiene una ciudadanía con capacidad de trabajo, iniciativa y compromiso. Su gobierno tiene la responsabilidad de estar a la altura de esas capacidades. Porque los municipios no deben avanzar únicamente gracias al esfuerzo de sus habitantes, sino también mediante una administración pública que contribuya, con preparación, honestidad y eficacia, a construir su desarrollo.



