Una torpeza, eliminar los desayunos escolares
21 de Septiembre de 2026
Jesús Virto
Una torpeza, eliminar los desayunos escolares
Jesús Virto
Hay recuerdos de la infancia que permanecen intactos aunque hayan pasado muchos años, uno de los míos comienza en la primaria. A primera hora nos formaban para recibir nuestro desayuno escolar, era algo sencillo: una lechita y una galleta, pero para quienes éramos niños, significaba mucho, en algunas otras ciudades eran desayunos calientes.
Había un día que esperábamos con especial emoción, el dia viernes, ese día, por lo regular, llegaba una lechita de sabor o un jugo, recuerdo cómo mis compañeros y yo brincábamos de felicidad. Quizá desde la perspectiva de un adulto pueda parecer algo insignificante, pero para nosotros era un momento especial.
Con los años entendí que aquella lechita, aquella galleta y aquel jugo representaban algo mucho más importante, un apoyo para las familias y una oportunidad para que miles de niñas y niños comenzaran su jornada escolar con alimento en el estómago, una de esas familias era la mía.
Por eso, cuando hoy escuchamos hablar de bienestar, alimentación y apoyo a las familias, me regresa ese recuerdo, e inevitablemente pienso que, fue una torpeza por parte de este gobierno eliminar los desayunos escolares. Los gobiernos cambian, los programas pueden transformarse y las políticas públicas deben revisarse, pero hay algo que no debería cambiar, el bienestar de la niñez.
El bienestar se demuestra cuando un niño tiene qué desayunar, cuando una familia puede mandar a sus hijos a la escuela y cuando las políticas públicas realmente llegan a quienes las necesitan. Y quizá por eso, muchos años después, sigo recordando aquellas mañanas, "una lechita, una galleta o jugo…", y un grupo de niños brincando de felicidad.
Finalmente ese programa, como algunos otros más, fueron eliminados y sustituidos por programas sociales destinados a la captación de votos.



