Cuando las encuestas dejan de medir y empiezan a imponer una narrativa
28 de Septiembre de 2026
Jesús Virto
Cuando las encuestas dejan de medir y empiezan a imponer una narrativa
Las encuestas deberían servir para conocer lo que piensa cada persona, son una radiografía de un momento determinado, permiten saber qué piensan los ciudadanos, qué opinan sobre determinados temas y cuáles son sus preferencias.
Pero ¿qué pasa cuando una encuesta deja de utilizarse para conocer la realidad y comienza a utilizarse para construir una verdad? Aparace una imposición de narrativa a través de las encuestas, es muy sencillo de entender. Si todos los días nos dicen que una persona, partido o candidato va adelante, que tiene una ventaja enorme y que prácticamente nadie puede alcanzarlo, poco a poco esa idea comienza a quedarse en la percepción de las personas.
La ciudadanía se empieza a preguntar ¿Para qué participo?, si ya está decidido, otros pueden decir: Si todos están con ellos y algunos más pueden terminar sumándose simplemente porque creen que es la opción que tiene mayores posibilidades de ganar. Entonces, la encuesta ya no solamente está preguntando qué piensa la gente. También puede estar influyendo en lo que la gente piensa.
Las encuestas deben informar, no imponer, el ciudadano tiene derecho a escuchar diferentes voces, revisar propuestas, conocer resultados y tomar su propia decisión, porque una elección no se gana en una gráfica ni se pierde en una encuesta. La verdadera decisión ocurre el día en que los ciudadanos tienen una boleta frente a ellos y en libertad, deciden a quién darle su confianza.
Finalmente en Veracruz estamos viendo cómo comienza a construirse el escenario rumbo a las próximas elecciones, habrá partidos tradicionales, nuevas fuerzas políticas, ciudadanos organizados, candidatos que ya han participado en elecciones y ciudadanos nuevos que buscarán abrirse camino, tenemos que elegir bien.
Nota: Las encuestas pueden medir una tendencia; la ciudadanía decide el resultado.



