SENTIDO COMÚN
Gabriel García-Márquez

LAS OBRAS QUE NO HACEN RUIDO, PERO QUE CAMBIAN LA CIUDAD

17 de Agosto de 2026

Gabriel García-Márquez


Poco se ha hablado de algo que, a mi juicio, merece mayor atención en el gobierno municipal de Pedro Miguel Rosaldo García: las obras que no son espectaculares, que no tienen grandes reflectores y que tampoco representan una novedad para Coatzacoalcos, pero que vienen a resolver problemas que durante muchos años han padecido los habitantes de la ciudad.
Y es que, por cierto, en materia de obra pública existe una vieja costumbre de medir los resultados por el tamaño de la construcción, por el monto de la inversión o por lo vistoso de la inauguración. Sin embargo, no siempre lo más importante es lo más grande.
A veces, una calle que deja de inundarse, un drenaje que vuelve a funcionar, un canal que se desazolva o un puente que recupera sus condiciones de seguridad pueden significar mucho más para una familia que una obra monumental.
LO IMPORTANTE NO SIEMPRE ES LO QUE MÁS SE VE
Coatzacoalcos tiene una larga lista de problemas que no nacieron ayer. Inundaciones, drenajes insuficientes, canales azolvados, socavones, calles deterioradas, baches y vialidades que durante años recibieron mantenimiento parcial son parte de una realidad que gobierno tras gobierno se fue acumulando.
Mientras tanto, muchas administraciones prefirieron atender lo urgente del momento y dejar para después aquello que no siempre produce dividendos políticos inmediatos. Por eso resulta importante observar lo que está haciendo Pedro Miguel Rosaldo.
El programa de desazolve y dragado de canales puede no tener el atractivo de una gran obra urbana, pero atiende directamente uno de los problemas que más afectan a la población durante la temporada de lluvias: el agua negra que no encuentra por dónde salir.
Toda vez que buena parte de las inundaciones tiene relación con la insuficiencia o el azolvamiento de la infraestructura hidráulica, trabajar en esos puntos significa prevenir y no solamente reaccionar cuando el agua o el lodo ya está dentro de las casas.
DE PUENTES, CALLES Y AGUA: LA OBRA QUE HACÍA FALTA
Y si de obras que durante años estuvieron esperando atención hablamos, hay que mencionar la reparación mayor del puente de la Avenida Uno, los trabajos realizados que están en proceso en el puente Joroba y la rehabilitación del puente Palma Sola que da acceso y conecta con la avenida Ignacio Zaragoza.
No estamos hablando de obras ornamentales. Son estructuras fundamentales para la movilidad de la ciudad que requerían mantenimiento y que, por distintas razones, fueron acumulando el deterioro. Lo mismo ocurre con la rehabilitación de vialidades, drenajes, guarniciones, rejillas y pavimentos.
Por cierto, ésta es precisamente la clase de obra que suele pasar inadvertida. Se hace, se utiliza y al poco tiempo deja de ser noticia. Pero para el ciudadano que todos los días tiene que cruzar un puente en buenas condiciones, transitar por una calle reparada o llegar a su casa sin enfrentar una inundación, la diferencia sí existe.
Yo pienso que ahí está precisamente la diferencia entre hacer obra para la fotografía y hacer obra para resolver problemas de fondo.
AÑOS DE REZAGO NO SE CORRIGEN DE LA NOCHE A LA MAÑANA
Nadie puede decir que el desazolve de canales, la reparación de drenajes, el mantenimiento de calles o la rehabilitación de puentes sean descubrimientos de la actual administración. No lo son. Y precisamente por eso debemos preguntarnos por qué tantos gobiernos tuvieron que pasar para que estos trabajos recibieran la atención que merecen.
Coatzacoalcos no necesita únicamente grandes proyectos. Necesita también resolver los pequeños y grandes problemas que se fueron acumulando durante décadas o administraciones.
Una ciudad no se construye solamente con edificios, parques, avenidas nuevas o grandes inversiones. También se construye manteniendo lo que ya existe y corrigiendo aquello que durante años se dejó deteriorar.
Mientras tanto, sería injusto desconocer que la actual administración recibió un rezago considerable. Y también sería poco serio pensar que en unos cuantos meses pueden resolverse problemas que se fueron acumulando durante muchos años.
EL RETO APENAS COMIENZA
Aquí está, quizá, la parte más importante de esta reflexión: todavía hay mucho por hacer. Coatzacoalcos necesita muchos recursos para poder enfrentar el rezago en infraestructura urbana. Y uno de los grandes retos será pasar de la reparación puntual a las intervenciones mayores que algunas vialidades ya están reclamando.
Ahí está, por ejemplo, la calle Colima, una vía corta, pero importante que comunica a la colonia Petrolera con la avenida Independencia y que requiere una reparación mayor, no solamente trabajos superficiales o parches de hoyancos.
Están también las cuadras que quedaron pendientes en calles que ya fueron pavimentadas parcialmente, como Rodríguez Malpica, Carlos Gómez y Juventino Rosas, además de muchas otras vialidades que todavía carecen incluso de guarniciones.
Ese es el verdadero tamaño del reto. Por eso, más que echar las campanas al vuelo, habrá que reconocer lo que se ha hecho en pocos meses y, al mismo tiempo, señalar con claridad todo lo que todavía falta por hacer.
No se trata de negar los avances ni de convertirlos en propaganda. Se trata de reconocer que una ciudad como Coatzacoalcos necesita continuidad, inversión y una estrategia de largo plazo. Porque al final, gobernar una ciudad no consiste únicamente en inaugurar grandes obras. También consiste en arreglar lo que está roto, terminar lo que quedó pendiente y atender lo que durante años nadie quiso atender.
Por cierto, quizá esas obras no sean las que más aplausos provoquen ni las que ocupen más espacio en los medios de comunicación. Sin embargo, son las que terminan haciendo una diferencia en la vida cotidiana de la gente. Y ahí está el verdadero sentido de la obra pública. Coatzacoalcos no está terminado. Ni mucho menos, pero ya se está trabajando en ello. Sin embargo, apenas comienza la tarea de recuperar lo que durante años se ha quedado pendiente. Hay que reconocer que si hay calles bloqueadas es porque hay obras en proceso, ahí radica la diferencia. Y de seguir con este ritmo al final de la administración Coatzacoalcos tendrá otro rostro.

OTRAS ENTRADAS