Ventana Política
Javier Moreno

La opción técnica, institucional y sin desgaste que Xalapa necesita para la Diputación Federal

26 de Mayo de 2026

Javier Moreno


Por Javier Moreno.

La opción técnica, institucional y sin desgaste que Xalapa necesita para la Diputación Federal.

En Xalapa y su distrito federal correspondiente, el movimiento interno de Morena comienza a acelerarse de cara a los procesos electorales que se llevarán a cabo durante el 2027. En reuniones privadas, encuentros estratégicos y conversaciones políticas, distintos nombres ya se perfilan para buscar la candidatura.
Algunos aspirantes que se comienzan a mencionar en pasillos y reuniones cuentan con estructura consolidada, otros con alianzas importantes en el ámbito político, padrinos políticos y cierto juego en Medios. Pero también hay perfiles que, sin hacer demasiado ruido, empiezan a llamar la atención por razones de mayor fondo: trayectoria sólida, preparación técnica, institucionalidad y menor desgaste público, elementos que serán claves para sobresalir en cualquier elección a futuro.
Entre los nombres que más se mencionan aparecen: Tato Vega, Juan Vergel, Ana Miriam Ferráez, Eleazar Guerrero Pérez, Ivonne Cisneros, Dorheny García Cayetano y Delia González Cobos, más los que se vayan agregando.
Ahora bien, analizando a detalle el perfil y circunstancias de cada uno, podemos asegurar que, Ana Miriam Ferráez tiene ya una imagen bastante desgastada y ligada a escándalos mediáticos, más que a logros en gestión desde el curul. Además, cuenta con un desgaste natural de tres periodos legislativos consecutivos y serios señalamientos sobre su conexión real con la ciudadanía.
Eleazar Guerrero Pérez tiene experiencia en territorio y esto le ha servido para recorrer colonias estratégicas con estructuras muy formadas. No obstante, le pesan las observaciones sobre su grupo cercano, lo que podría limitar su margen si Morena privilegia perfiles más frescos.
Dorheny García sigue enfrentando una percepción complicada dentro y fuera de Morena, asociada a muchos señalamientos hacia el cuitlahuismo. En un proceso donde el partido busca cuidar sus candidaturas, este señalamiento puede tener un peso negativo.
Tato Vega ha ganado fuerza en semanas recientes con reuniones y acercamientos, aunque su apellido sigue generando debate interno sobre el peso electoral que representa.
Por otro lado, tanto Ivonne Cisneros Luján como Juan Vergel Pacheco arrastran cuestionamientos que podrían complicar sus aspiraciones. Cisneros, con sus 68 años, es vista por muchos militantes como un perfil que representa más continuidad que renovación generacional.
Por su parte, Vergel Pacheco arrastra un historial de conflictos y fracturas en Morena y en sus etapas previas, siendo percibido frecuentemente como una figura polarizadora y confrontacional que, en lugar de unir, tiende a profundizar divisiones internas.
Pero hay un perfil que comienza a perfilarse como una de las opciones más interesantes y con mayor potencial en esta contienda por la Diputación Federal.
Se trata de la actual Auditora General del ORFIS, quien no entra a la conversación desde la estridencia ni el protagonismo, sino desde una trayectoria construida con seriedad en el ámbito técnico, jurídico y de fiscalización.
Licenciada y Maestra en Derecho por la UNAM, con experiencia como Procuradora Fiscal en la Secretaría de Finanzas y Planeación de Veracruz, y asesora jurídica y fiscal, ha desarrollado una carrera marcada por la institucionalidad y los resultados concretos.
Al frente del ORFIS ha impulsado la fiscalización del gasto público, la transparencia, el uso de tecnología en la rendición de cuentas y la colaboración institucional. A diferencia de otros aspirantes, no carga con escándalos de alto impacto ni con el desgaste que genera la confrontación política diaria o la sobreexposición mediática.
Su imagen proyecta seriedad, solvencia técnica, orden administrativo y capacidad de gestión. En un momento en que la ciudadanía exige representantes más preparados, menos ruidosos y con mayor rendición de cuentas, este perfil resulta especialmente atractivo para una Diputación Federal. Un perfil así representa una gran oportunidad. No llega desgastada y además puede construir su candidatura desde una narrativa fresca y potente: la de una mujer preparada, con experiencia probada en el sector público, institucional, técnica y con las manos limpias.
En un distrito como el de Xalapa, con una ciudadanía informada, exigente y crítica, no siempre gana quien más ruido hace o quien tiene más tiempo en la primera plana. También puede ganar quien ofrece confianza, prudencia, conocimiento técnico y capacidad real de representación.
Morena haría bien en mirar con atención este tipo de perfiles. Su combinación de preparación académica de primer nivel, experiencia institucional, resultados en fiscalización y ausencia de negativos importantes la colocan como una opción competitiva, limpia y con altas posibilidades de sumar más allá de los círculos tradicionales del partido.
En un tablero lleno de aspirantes con cargas políticas y mediáticas, este perfil empieza a destacar como la opción sensata, seria y con potencial para representar una nueva etapa en la Diputación Federal.