CUANDO EL ORO ES MÁS FUERTE QUE LAS MONEDAS
26 de Enero de 2026
Gabriel García-Márquez
Esta semana el precio del oro superó los 5 100 dólares por onza, un nivel histórico que rara vez se ve en la economía moderna. Esta cifra no solo genera titulares, también es un síntoma de nerviosismo en los mercados globales. El oro sigue siendo percibido como un refugio seguro cuando las monedas y los mercados financieros parecen inestables o inciertos.
Pero ¿qué significa este fenómeno realmente para la economía mundial y, más específicamente, para México? Más allá del récord, el alza del oro envía señales que gobiernos, bancos centrales e inversionistas no deben ignorar.
UN REFUGIO ANTE LA INCERTIDUMBRE ECONÓMICA
El oro históricamente ha funcionado como una protección contra la volatilidad, la inflación y las crisis financieras. Cuando los inversionistas pierden confianza en las monedas fiduciarias, como el dólar o el euro, o temen por el rumbo de la economía, tienden a comprar oro. Eso impulsa su precio al alza.
En el contexto actual, con tensiones geopolíticas persistentes, un dólar debilitado en ciertos momentos y preocupaciones sobre el crecimiento global, el oro se ha beneficiado de una gran demanda como activo seguro.
¿QUÉ DICEN LOS PRECIOS ALTOS DEL ORO SOBRE LA ECONOMÍA GLOBAL?
Un oro en máximos no solo refleja la fortaleza del metal, sino la fragilidad de algunas expectativas económicas. Puede indicar que los inversionistas están evaluando riesgos crecientes: inflación fuera de control, desaceleración del crecimiento o crisis financieras futuras. Además, muchos bancos centrales han aumentado sus reservas de oro como medida de diversificación.
Este comportamiento sugiere que los sistemas monetarios están bajo presión y que los gobiernos y las instituciones financieras enfrentan un clima de mayor cautela y menor certidumbre.
LO QUE REPRESENTA EL ORO PARA MÉXICO
México no es una de las grandes potencias en reservas de oro, pero sí cuenta con un volumen significativo que tiene implicaciones económicas:
• El Banco de México (Banxico) mantiene alrededor de 120.25 toneladas de oro en sus reservas internacionales, lo que lo ubica cerca del puesto 35 a nivel mundial en volumen de este metal precioso entre los bancos centrales. (El Economista).
• El valor de estas reservas ha aumentado considerablemente en los últimos años debido al alza del precio del oro, alcanzando cerca de 15 491 millones de dólares hacia finales de 2025. (Forbes México).
• La mayor parte de este oro no se encuentra físicamente en México. Según información histórica sobre la custodia internacional de estas reservas, más del 95 % está resguardado en bóvedas del Banco de Inglaterra en Londres, mientras que una pequeña porción está bajo custodia en Estados Unidos y otra mínima en México.
Esto significa que, aunque México posee una reserva valiosa, la mayor parte está físicamente fuera del país, bajo custodias internacionales que forman parte de los acuerdos del sistema financiero global.
IMPACTOS INDIRECTOS EN LA VIDA COTIDIANA
Aunque el oro no se compra ni se vende directamente en las tiendas, su precio influye en decisiones mucho más amplias:
• Puede afectar la percepción sobre el valor de las monedas como el peso mexicano.
• Puede generar presiones inflacionarias indirectas al impulsar la percepción de incertidumbre económica.
• Podría modificar el comportamiento de los inversionistas locales, que pueden preferir activos seguros o ajustar sus carteras ante un clima de mayor riesgo.
De manera que el alza del oro cuida su rol como termómetro de confianza económica más que como producto de consumo directo.
MÁS QUE UN RÉCORD ES UNA ADVERTENCIA PARA GOBIERNOS E INSTITUCIONES FINANCIERAS
Superar los 5 000 dólares por onza no es solo un hito para los mercados; es una señal de alerta para quienes toman decisiones económicas en el mundo. Cuando el metal que simboliza estabilidad escala a niveles inéditos refleja inquietudes sobre el futuro económico.
No es una celebración: es una advertencia. Los gobiernos, bancos centrales y otras instituciones financieras deben interpretar este fenómeno como un llamado a fortalecer la confianza, manejar la incertidumbre y ajustar estrategias antes de que la volatilidad se convierta en crisis.



