El costo invisible de la velocidad en Xalapa
07 de Junio de 2026
Francisco L. Carranco
Por: Francisco L. Carranco. Xalapa es una ciudad que se mueve a contrarreloj, quien la recorre, con prisa, todos los días conoce de memoria sus arterias principales, el flujo pesado de Lázaro Cárdenas, las pendientes pronunciadas de Lucio, Alfaro, Revolución, el desfogue vehicular de Avila Camacho y Murillo Vidal, el dinamismo de Arco Sur y la estrechez histórica del centro con sus grandes congestionamientos.
En ese escenario urbano, la motocicleta se ha consolidado en los últimos años no solo como una herramienta indispensable de transporte y de trabajo para miles de jóvenes repartidores, sino como el desahogo económico frente al colapso del tráfico, sin embargo, lo que nació como una solución de movilidad está mutando en una crisis social, económica y de salud pública que ya no podemos ignorar.
El argumento principal de quienes conducen de forma temeraria suele ser matemático: ahorrar tiempo, pero la física de nuestras calles es terca y no perdona los errores de cálculo, Zigzaguear entre carriles, rebasar por la derecha, invadir los pasos peatonales, no respetar el uno por uno o ignorar la luz roja del semáforo y todo esto en alta velocidad que rara vez le ahorra a un motociclista más de tres minutos en su trayecto.
Tres minutos. Ese es el tiempo que se pone en juego, el accidente o la vida, en cada maniobra arriesgada.
Lo verdaderamente alarmante es que el costo de perder esa apuesta no lo paga solo quien acelera rebasando los limites de velocidad, cuando ocurre un accidente (un evento que lamentablemente se ha vuelto parte del paisaje diario de la capital), los efectos colaterales se extienden de manera sistémica, la ciudad se estrangula; bastan diez minutos de bloqueo en un punto crítico para paralizar la economía local, retrasar emergencias médicas y robarle horas de vida a miles de ciudadanos atrapados en el embotellamiento.
A esto se suma el impacto económico para terceros: automovilistas que, sin tener la culpa, terminan con el patrimonio dañado y atrapados en bucles legales porque el infractor carecía de seguro o de documentos básicos.
Pero lo más doloroso ocurre lejos del asfalto y de las cifras de pérdidas materiales, el saldo más grave de esta prisa desmedida se mide en las salas de urgencias de los hospitales y Cruz Roja y en los hogares xalapeños.
Estamos normalizando historias de jóvenes que confunden la agilidad y velocidad con la temeridad, y cuyas vidas o proyectos quedan truncados en un segundo; Ninguna entrega de comida de cincuenta pesos, ninguna comisión de una aplicación digital y ninguna urgencia personal valen el riesgo de dejar una silla vacía en la mesa de un hogar.
Abordar este problema requiere dejar atrás la polarización, no se trata de perseguir o estigmatizar a un sector que es el motor de gran parte del comercio local, se trata de exigir un pacto de corresponsabilidad y respeto mutuo, el motociclista debe entender que el casco no es un requisito para evitar una multa de tránsito, sino la delgada línea entre regresar a casa o no hacerlo; el automovilista debe recordar que dentro de esa chamarra de repartidor viaja un hijo, un padre o una madre que merece su espacio en la vía; y las autoridades deben mantener la firmeza en la aplicación de la ley para ordenar el espacio común.
Xalapa necesita recuperar la calma en sus calles, conducir con responsabilidad no nos hace más lentos; nos hace una sociedad más madura. Llegar tres minutos tarde siempre será infinitamente mejor que no llegar nunca, la prisa pasa, pero las consecuencias por un segundo de imprudencia se quedan para siempre.
El aumento de motocicletas en la circulación vial de la ciudad, ahora, no resuleve problemas de tiempo aumenta los problemas de salud pública, daños materiales, se concidera un problema economico también y lo más lamentable se pierden vidas.
Metrópoli 1
Solo faltan exactamente 4 días para que, a las 13:00 horas (hora local), la inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México (Estadio Azteca). Este horario fue establecido para facilitar la audiencia internacional y marcar el inicio oficial del torneo con alcance global, contra todas las especulaciones que giran en el ambiente político del país. Suerte!!



