El Primer Mes de Rafa Fararoni
02 de Febrero de 2026
Javier Moreno
Columna: Ventana Política.
Por Javier Moreno.
El Primer Mes de Rafa Fararoni:
Un Balance Positivo que Marca la Diferencia en San Andrés Tuxtla
El arranque del alcalde Rafael Fararoni Magaña en San Andrés Tuxtla ha sido dinámico, rompiendo con inercias pasadas en solo un mes desde el 1 de enero de 2026. Con acciones concretas en seguridad, educación, infraestructura y medio ambiente, ha generado avances tangibles en un municipio olvidado.
En seguridad, entregó seis vehículos policiales, incluyendo una patrulla rosa para violencia de género, y abanderó un canje de armas. En educación, lanzó “No hay escuela pequeña” para apoyar planteles con rehabilitaciones y materiales. En infraestructura, rehabilitó avenidas y alumbrado en colonias marginadas, renovando inmuebles en ruinas. Ambientalmente, reguló el relleno sanitario y fortaleció el gabinete en agua y medio ambiente. Socialmente, celebró el Día de Reyes y participó en mesas de seguridad, le ha prestado especial atención al DIF municipal, como uno de los actores principales de su gobierno en la atención a la ciudadanía. Ha apoyado el deporte de una manera decidida, mandando un mensaje claro con la rehabilitación del estadio de béisbol Aurelio Ballados.
Esta cercanía e intensidad ha generado opinión favorable mayoritaria: nadie había mostrado tanta actividad ni atención, haciendo que la gente se sienta considerada. Sin embargo, acciones radicales como ordenar la vialidad generan inconformidad en quienes se beneficiaban del desorden. Esto continuará con críticas infundadas, señal de que los reflectores están encendidos, provocando envidias en perdedores de privilegios o relevancia política.
En resumen, este mes siembra transformación con liderazgo enfocado en el bien común, invitando al respaldo ciudadano.
El regaño de la presidenta, un mensaje a toda la clase política.
El incidente ocurrido en San Quintín, Baja California, el pasado 31 de enero durante la presentación del Plan de Justicia para los Trabajadores Agrícolas, revela un mensaje contundente de la presidenta Claudia Sheinbaum a la clase política mexicana. Al regañar a un grupo de legisladores de Morena que insistentemente le pedían una foto, la mandataria les espetó: “¡Todos ustedes: a trabajar más con la gente! Dejar de estar allá arriba y estar en territorio”. Esta admonición no solo expuso una molestia personal, sino que se erige como un llamado general a priorizar el servicio público sobre el ego y las apariencias, recordando que el poder debe anclarse en la cercanía con la ciudadanía y no en poses para redes sociales.
Este episodio envía una señal clara a toda la clase política: en un contexto de protestas y demandas sociales, como las que se vivieron en esa misma gira, la prioridad debe ser el trabajo territorial y el cumplimiento de promesas, no el culto a la imagen personal. Sheinbaum, al frenar las selfies y exigir acción concreta, refuerza el ethos de la Cuarta Transformación, instando a legisladores y funcionarios a bajar de sus pedestales y conectar con la realidad del pueblo. Es un recordatorio oportuno de que la verdadera legitimidad surge del servicio, no de la fama efímera, y podría marcar un tono para su administración, donde el compromiso genuino prevalezcan sobre el oportunismo.



