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Desaparecidos en Cardel Los caminos de la muerte en Veracruz
Foto por: Foto Los Editores / La Antigua, Ver.
Los caminos de la muerte en Veracruz
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Los caminos de la muerte en Veracruz
07 de Agosto de 2017 12:23 /
La muerte en Veracruz usa caminos poco transitados, así lo hizo en Tierra Blanca para llegar al rancho El Limón y así lo hizo también para llegar de Cardel a Colinas de Santa Fe.Para transportar desaparecidos o cadáveres la delincuencia usa brechas, usa caminos por pueblos donde nadie habla, esta es sólo una historia más de las tantas que dejan cicatriz en Veracruz.
A poco más de un año del inicio de trabajos del predio de Colinas de Santa Fe, al menos tres personas han sido identificadas entre las más de 270 osamentas halladas en la fosa clandestina más grande de México.
El identificado más reciente es Arturo Figueroa Bonastre, hijo de Basilia Bonastre Contreras, quien durante varios años buscó a su hijo hasta dar con su paradero, lamentablemente entre las fosas que ella y varios integrantes del colectivo solecito de Veracruz trabajaron.
Pedro Huesca Barradas, agente del Ministerio Público, y su secretario, Gerardo Montiel Hernández, son los otros dos cuerpos que han sido plenamente identificados; todos ellos relacionados con casos de desaparecidos en la ciudad de Cardel, municipio de La Antigua, todos ellos con presuntos policías municipales involucrados y a cargo de Marcos Conde.
Los caminos que andaba la muerte en Veracruz
Poco más de 35 kilometros por la carretera libre separan el centro de Cardel de los predios de Colinas de Santa Fe; en el 2013 esos eran los caminos que andaba la muerte, las mismas rutas que seguía Hernán Cortes al llegar a América.
Incluso antes de que se descubriera el cementerio de Colinas de Santa Fe, ya había sospechas de que dicho camino era utilizado por grupos de la delincuencia organizada para trasladar a sus víctimas.
Durante la investigación por la desaparición de Figueroa Bonastre y de otras siete personas desaparecidas el mismo día y en el mismo lugar, se encontraron unas identificaciones por la zona de Loma Iguana, sin embargo las autoridades se negaron a seguir esa pista y estudiar lo que ocurría en esos caminos.
“Las credenciales del muchacho fueron encontradas en Loma Iguana, siempre lo manifesté, siempre lo dije, se lo dije al fiscal anterior que checaran esa ruta, fue mucho antes de Colinas de Santa Fe, antes de todo eso les dije sigan la ruta, nunca me hicieron caso”, comentó Basilia Bonastre Contreras.
Entre Cardel y Colinas de Santa Fe hay un camino prácticamente recto y rápido, en menos de 15 minutos llegas de un punto a otro, sin embargo se debe cruzar una caseta de peaje en donde generalmente hay presencia de ejercito o marina. Los criminales no pasaban por ahí.
Todo parece indicar que los mensajeros de la muerte preferían la discreción de un camino sin casetas de cobro, rodeado de grandes extensiones de tierra para ganado y siembra, una carretera que pasa unos cuantos pueblos en donde todos prefieren guardar silencio.
Es un camino rodeado de cantinas y cementerios; una ruta donde es común encontrar gente tomando cerveza a orilla de carretera para huir del calor y que también tiene una vista directa a cruces y criptas de varios colores.
Ese fue el camino de la muerte, de la desaparición y del silencio; hoy las madres del colectivo solecito de Veracruz lograron arrancar a tres víctimas de las garras de la oscuridad y del anónimo entierro.
D.







