CUANDO EL PASADO INCOMODA EN LA TRIBUNA
07 de Octubre de 2026
Pablo Jair
ColumnaSinNombre | CUANDO EL PASADO INCOMODA EN LA TRIBUNA
Pablo Jair Ortega
Ayer, por casi tres horas, cinco diputados opositores debatieron con el mismo número de legisladores de Morena. Fieles a su costumbre, los legisladores plurinominales, a excepción de la diputada Indira de Jesús Rosales San Román, confrontaron a la bancada mayoritaria de la Legislatura. El tema de salud desató la discusión, pero cuando los morenistas les recordaban el daño que la derecha le hizo a Veracruz parecían más que incómodos.
“Venir a hablar del pasado qué flojera”, dijo la legisladora Rosales San Román. “Hablan del pasado todo el tiempo”, expresó la diputada Ana Rosa Valdés Salazar. Las secundó el diputado Héctor Yunes Landa.
Y cómo no les iba a incomodar, si dos veces le preguntó el diputado Alejandro Porras Marín a la ex secretaria de Sedesol por los señalamientos de presunto desvío de recursos por más de 40 millones de pesos que detectó en su gestión la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Rosales San Román, sin tener con qué que rebatir, quedó muda después de la pregunta que le sorrajó el diputado a la yugular: ¿Sabe cuántos medicamentos se pudieron haber comprado con ese dinero y su uso indebido que no comprobó en su gestión? La respuesta de Indira: una sonrisa nerviosa y un silencio sepulcral. Finalmente, alegó que eso era denostación personal y calificó a Porras Marín como “imitador del peje 2.0”, retirando incluso su siguiente participación en el orden del día.
La diputada Nallely Mendoza Camarillo le recordó a la oposición que su historia les incomoda, por eso dicen que hablar del pasado no sirve de nada. Hizo énfasis en el abandono en el que las unidades médicas de primer nivel estuvieron durante décadas, lo cual enfermó al país y, paralelamente, dio lugar a millonarios negocios con las empresas farmacéuticas.
Hasta la polémica Victoria Gutiérrez subió a tribuna para hablar de la crisis en que el neoliberalismo dejó al sector salud, casi como si quisieran privatizarlo; mencionó el oscuro periodo de Javier Duarte y habló de las estrategias que la Cuarta Transformación ha tenido que poner en marcha para combatir años de rezago.
Citó la compra de más de 60 ambulancias y las camionetitas de la salud por parte de la gobernadora Rocío Nahle García y el sistema universal de salud que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Nallely Mendoza fue más específica. Relató las deficiencias del extinto Seguro Popular que negaba la atención a pacientes renales o con cáncer, por ser enfermedades catastróficas. También refirió el abandono en el que estuvo el hospital de salud mental de su distrito, donde ahora funciona y se cuenta con medicamentos.
La diputada Bertha Ahued Malpica destacó el anuncio de nuevos hospitales y las obras inconclusas que dejó la derecha, como el hospital materno infantil de Coatzacoalcos.
De plano, la diputada Ingrid Calderón invitó a los opositores a recorrer los hospitales, como ella lo ha hecho en su distrito.
Pero el llamado unísono de la bancada de Morena fue a mantenerse informado y no sólo informarse por el celular. Tal vez de ahí se entienden las expresiones de las legisladoras plurinominales. “No me crees, investiga y googlealo”, Montserrat Ortega; “No leen sus redes sociales. Nada más véalo en las redes sociales, métase a las redes sociales”: Ana Rosa Valdés.
Por cierto, una elegante exhibida le dio el presidente de la Mesa Directiva del Congreso, Luis Vicente Aguilar Castillo, cuando le hizo ver que no se sabía los artículos del reglamento.
Y cuando la falta de ideas agonizaba salieron a relucir temas familiares, como lo hizo Héctor Yunes al tratar de ventilar un supuesto conflicto familiar del diputado Alejandro Porras Marín con sus padres. Muy bajo, raro por cierto, pero naturalmente producto de que los argumentos del eterno diputado se acabaron.
Porras Marín no se achicó y resaltó que el PRI está a punto de perder su registro después de gobernar prácticamente todo el país. Aseguró que en el 2027 Morena volverá a ganar la mayoría. A lo mejor tenga razón, no es lo mismo hacer videos y atacar desde las redes que ir al territorio. Y para hablar en tribuna hay que tener claro que el pasado sí importa.
Bien valdría la pena que aquellos que buscan otro cargo como Felipe Pineda Barradas, Tanya Carola Viveros Cházaro o Valeria Méndez Moctezuma suban de vez en cuando a tribuna a abonar a la discusión, no nada más se trata de levantar la mano, posar para la foto y hacer bulto.



