CARTA ABIERTA
Javier Ramírez Cruz

A los futuros aspirantes de nuestra región: antes de querer gobernar, prepárense

30 de Septiembre de 2026

Javier Ramírez Cruz


CARTA ABIERTA: A los futuros aspirantes de nuestra región: antes de querer gobernar, prepárense



Javier Ramírez Cruz

Una reflexión ciudadana para Jilotepec, Banderilla, Coacoatzintla, Tonayán, Naolinco, Rafael Lucio, Tlacolulan y los municipios de nuestra región

Esta reflexión nace desde Jilotepec, Veracruz, pero no está dirigida exclusivamente a nuestro municipio ni a una persona o grupo político en particular. Es un llamado ciudadano para Jilotepec, Banderilla, Coacoatzintla, Tonayán, Naolinco, Rafael Lucio, Tlacolulan y, en general, para todos aquellos municipios de nuestra región donde desde ahora comienzan a surgir mujeres y hombres con aspiraciones legítimas de participar en futuros procesos electorales. Observo con preocupación cómo, aun cuando falta un largo camino para una nueva renovación de los ayuntamientos, comienzan a hacerse visibles personas que aparentemente buscan posicionarse políticamente.

Los vemos en comidas, bailes, fiestas de quince años, bodas, bautizos, reuniones, eventos deportivos, actividades sociales y hasta funerales. Pareciera que ningún acontecimiento puede pasar sin la fotografía, el saludo o la presencia pública de quienes posiblemente aspiran a ocupar algún día un cargo de elección popular. Y hay que decirlo con claridad: no tiene absolutamente nada de malo convivir con la ciudadanía. Un buen servidor público debe conocer a su pueblo, caminar sus comunidades, escuchar a la gente y entender sus necesidades. Pero saludar a todos, tomarse fotografías, asistir a fiestas, organizar reuniones o entregar apoyos no convierte automáticamente a una persona en un buen gobernante.

El respeto al ciudadano también significa prepararse

Creo firmemente que los ciudadanos de Jilotepec y de los municipios vecinos necesitamos personas que respeten a la gente. Pero el respeto no solamente se demuestra mediante una sonrisa, un abrazo, una fotografía o una dádiva. El verdadero respeto hacia un pueblo comienza preparándose para gobernarlo. Quien aspire a ser presidente municipal, síndico, regidor o servidor público debería preguntarse desde ahora: ¿Estoy verdaderamente preparado para administrar un municipio?

Todavía existen varios años para estudiar y capacitarse en Administración Pública, Derecho Municipal, Finanzas Públicas, Contabilidad Gubernamental, transparencia, responsabilidades administrativas, gestión de recursos, elaboración de proyectos, obra pública y demás materias indispensables para comprender cómo funciona un Ayuntamiento. Porque ganar una elección no significa saber gobernar.

Ya basta de improvisación

Nuestros municipios merecen autoridades preparadas. Ya basta de improvisación y de pensar que para gobernar solamente se necesita ser popular, conocer a mucha gente, repartir saludos, asistir a todos los eventos o aparecer constantemente en fotografías. Una cosa es tener carisma y otra muy diferente poseer los conocimientos necesarios para administrar recursos públicos, interpretar una ley, elaborar proyectos, gestionar recursos, entender un presupuesto, supervisar una obra, rendir cuentas y tomar decisiones responsables.

No necesitamos personas que lleguen al Ayuntamiento para comenzar a aprender cómo funciona. Necesitamos autoridades que desde el primer día comprendan sus facultades, obligaciones y responsabilidades. Y esto debe quedar muy claro:

El dinero público no es dinero del alcalde

Tampoco pertenece al síndico, a los regidores, a los directores municipales ni a ningún servidor público. Cuando una administración construye una calle, introduce servicios, rehabilita un espacio público, entrega determinados apoyos o desarrolla programas gubernamentales, no está regalando dinero de su patrimonio personal. Son recursos públicos provenientes de las distintas fuentes legalmente establecidas y que deben ejercerse conforme a las normas aplicables.

Por ello, ninguna autoridad debería presentar una obra o acción gubernamental como si se tratara de un favor personal que posteriormente tenga que pagarse políticamente. Administrar correctamente los recursos públicos no es un regalo para el ciudadano: es una responsabilidad del gobierno.

La popularidad no sustituye la capacidad

Nuestros pueblos necesitan resultados. No debemos conformarnos con decir: “Es buena persona porque saluda a todos”. “Siempre está presente en las fiestas”. “Se toma fotografías con todo mundo”. “Ayuda a la gente”. Todo ello puede demostrar cercanía social, pero gobernar requiere mucho más.

Ser amable no sustituye la capacidad. Ser popular no sustituye el conocimiento. Una dádiva no sustituye una política pública. Una fotografía no sustituye resultados. Y ganar una elección no convierte automáticamente a una persona en un buen administrador público.

A los aspirantes de Jilotepec y de toda nuestra región

Este mensaje es para quienes tengan aspiraciones políticas en Jilotepec, Banderilla, Coacoatzintla, Tonayán, Naolinco, Rafael Lucio, Tlacolulan y demás municipios de nuestra región. Si verdaderamente quieren gobernar algún día, aprovechen estos años. Prepárense. Estudien. Capacítense. Conozcan las leyes. Aprendan cómo funciona un presupuesto municipal. Conozcan de dónde provienen los recursos públicos y bajo qué reglas pueden ejercerse.

Aprendan cómo elaborar un proyecto, cómo gestionar recursos, cómo funciona la obra pública, cuáles son las responsabilidades de los servidores públicos y qué obligaciones existen en materia de transparencia y rendición de cuentas. Pero, sobre todo, conozcan verdaderamente los problemas de sus municipios y comunidades.

No dediquen los próximos años solamente a construir una imagen. Construyan capacidad. No busquen únicamente que la gente conozca su nombre. Prepárense para conocer y resolver los problemas de la gente. No piensen solamente en cómo ganar una elección. Pregúntense qué harán al día siguiente de ganarla. Porque ese día se terminan las fotografías de campaña y comienza la verdadera responsabilidad de gobernar.

Una reflexión para toda la región

Este escrito no pretende favorecer ni perjudicar a ningún aspirante. Es una reflexión ciudadana que busca algo muy sencillo: elevar el nivel de quienes algún día pretendan gobernar nuestros municipios.

Jilotepec, Banderilla, Coacoatzintla, Tonayán, Naolinco, Rafael Lucio, Tlacolulan y todos nuestros municipios merecen mujeres y hombres preparados, responsables, respetuosos, honestos y con ética profesional. Personas que entiendan que ocupar un cargo público no significa recibir un premio. Significa asumir una responsabilidad.

La política necesita cercanía con el pueblo, pero también conocimiento, preparación, transparencia, capacidad y resultados. Por eso, como ciudadanos, quizá debemos dejar de preguntar solamente: ¿Quién quiere ser presidente municipal? Y comenzar a formular una pregunta mucho más importante:

¿Quién se está preparando realmente para gobernar?

Porque nuestra región no necesita solamente aspirantes. No necesita solamente candidatos. No necesita solamente personas populares. Necesita verdaderos servidores públicos capaces de gobernar con conocimiento, responsabilidad, legalidad y ética.

Antes de buscar una candidatura, prepárense. Antes de pedir el voto, estudien. Antes de prometer, conozcan. Y antes de querer gobernar un pueblo, aprendan la enorme responsabilidad que significa servirle.

Así queda sin cambiar la tesis ni el sentido original, pero con las dos correcciones que señalamos: “Capacítense” y la eliminación de la repetición innecesaria de Ayuntamiento.

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