El puente a la transformación
27 de Julio de 2026
Manolo Victorio
Carpe Diem
Manolo Victorio
El puente a la transformación.
El mediodía del viernes 17 de julio, bajo un sol a plomo, la gobernadora Rocío Nahle García dio el banderazo de inicio de obra del Puente del Sotavento en Boca del Río que unirá a esa cabecera municipal con la Isla del Amor, al otro lado de la rivera del Jamapa, en Alvarado.
La obra que costará mil 200 millones de pesos que saldrán de la Secretaria de Finanzas y Planeación, será una estructura de cuatro carriles, con un tendido de concreto, acero y hormigón de 720 metros lineales que solucionará en 549 días la tragedia cotidiana del embotellamiento vehicular para quienes viven y se mueven en la llamada Riviera Veracruzana, sin pago de peaje.
En términos estructurales, el puente conectará Foro Boca, en Boca del Río, con Isla del Amor y la Riviera Veracruzana, en Alvarado, cruzando el río Jamapa, tendrá cuatro carriles, andadores peatonales, iluminación y señalización. Un paseo obligado para observar amaneceres y crespúsculos en la desembocadura del río Jamapa.
La estructura principal será de entre 520 y 580 metros, dependiendo de la referencia técnica; con accesos alcanzará alrededor de 720 metros, además de un malecón o bulevar de aproximadamente un kilómetro en la margen del bulevar de Alvarado.
La entrega del puente está pactada por la empresa Ingenieros Civiles y Asociados para el 18 de noviembre de 2027, seis meses después de la elección intermedia de diputados federales y locales que habrá de celebrarse el domingo 6 de junio de 2027.
Aquí viene la lectura política de este ambicioso proyecto que vendrá a remediar el insufrible problema del atasco vehicular sobre el puente de Boca del Río; pero también a reconformar el mapa geopolítico en la región, único enclave del panismo yunista en el Sotavento.
El Puente del Sotavento representa mucho más que una obra de infraestructura valuada en más de 1,200 millones de pesos. Su impacto rebasa la movilidad para convertirse en un proyecto con profundas implicaciones urbanas y políticas.
Al conectar Boca del Río con la Riviera Veracruzana y Alvarado, aliviará uno de los cuellos de botella más severos de la zona conurbada y fortalecerá el desarrollo económico de una región donde habita cerca de un millón de personas.
Pero toda gran obra pública conlleva también un efecto político. Boca del Río constituye el último bastión electoral del PAN y del grupo político de la familia Yunes. Si el puente se entrega en los tiempos anunciados y cumple con las expectativas ciudadanas, Morena llegará a la elección intermedia de 2027 con un argumento difícil de rebatir: resultados visibles, concretos, irrefutables, indubitables.
La infraestructura suele traducirse en rentabilidad electoral cuando modifica la vida cotidiana de la población. No es una sentencia anticipada, pero sí un indicio de que la disputa por el distrito federal 4, posición geográfica ganada con sangre sudor y lágrimas por la actual alcaldesa de Boca del Rio, María Josefina Gamboa Torales, siendo el único distrito de mayoría relativa que pudo embolsarse el PAN en la elección intermedia pasada.
De la suplente de Marijose en el Distrito 4 con cabecera en Boca del Río, María del Rosario Vera, quien asumió el cargo en la LXVI Legislatura federal no se sabe absolutamente nada. Ni para bien ni para mal. La suplente en funciones solo se ha dedicado a gozar de los serenos privilegios de la dieta legislativa.
En el remozado Palacio de Gobierno, Rocío Nahle se ha decantado a priori sobre la persona de su entrañable amiga Bertha Rosalía Ahued Malpica, quien desde su cómoda curul de la LXVII Legislatura veracruzana, tratará —ahora sí—de diseñar y ejecutar una campaña ganadora que le arrebate la posición al Partido Acción Nacional quien tiene en Juan Manuel de Unanue Abascal, antecesor de Marijose en la alcaldía boqueña, a su mejor gallo para la contienda.
El duelo entre la directora de El Dictamen y el ex alcalde, construcción arquetípica pura del yunismo, está pactado.
Ahora jugará el factor Nahle con un puente que en la campaña se podrá observar en construcción, incidiendo en el ánimo del colectivo, en los votantes potenciales.
En el terreno local, el distrito XVI de Boca del Río lo administra Indira de Jesús Rosales San Román, represente de mayoría relativa del PAN en la actual legislatura veracruzana.
Si Juan Manuel es construcción yunista, Índira es la pupila más pura de este brazo político que se negará a entregar su ultimo reducto a la enemiga morenista.
Rocío Nahle se apegará al librito de la sabiduría popular que aconseja que la venganza en un plato que se degusta en frío.
Irá por las canicas en juego como estratega magenta; pero también por una cuestión de revancha política, aporreando la casa de su enemigo más visible.
El viernes 17 de julio Boca del Río entró en una nueva etapa con el banderazo de la construcción del puente Sotavento. A veces, los puentes no sólo unen territorios; también definen el mapa del poder.
El Puente del Sotavento no sólo conectará Boca del Río con la Riviera Veracruzana; conectará también dos tiempos políticos. El primero, el de una zona metropolitana que durante años reclamó una segunda salida sobre el Jamapa. El segundo, el de la disputa por el último bastión electoral del panismo veracruzano. La infraestructura, históricamente, también comunica mensajes políticos.
Si la más emblemática del Nahlismo en la conurbación más densamente poblada de Veracruz obra se concluye conforme al calendario anunciado —549 días—, Morena tiene una oportunidad inmejorable de convertir la infraestructura en su principal carta de presentación para disputar al PAN los distritos federal y local de Boca del Río, el último bastión del yunismo en Veracruz.
…de otro costal.
Ante la falta de credibilidad en los partidos políticos inscritos en el mapa político veracruzano y la urgente necesidad de gestionar más y mejores beneficios para la población de a pie, además el promover la participación del electorado, nació el Partido Cardenista liderado por Antonio Luna Andrade.
El proceso de armado estructural de un partido político no es fácil. El cardenismo tiene una base social palpable, medible, movilizable, cuantificada en un mínimo requerido por el OPLEVER de 20 mil 714 afiliaciones válidas en Veracruz a través de la organización civil Bienestar y Justicia Social, A.C.
Para cuajar su nuevo partido, Toño Luna programó 39 asambleas, celebró 28 y cumplió con los requisitos en 20 de ellas.
Así que el Partido Cardenista es por los cuatro costados un instituto político que tiende un puente entre la ciudadanía y el gobierno, un partido político que hace posible acceder a la población afiliada a este movimiento social al ejercicio real del poder público.
Y la meta es ir por una butaca en la próxima legislatura local.
columnacarpediem@gmail.com



