ADIÓS A LA MALDITA BURSATILIZACIÓN
15 de Julio de 2026
Pablo Jair
ColumnaSinNombre | ADIÓS A LA MALDITA BURSATILIZACIÓN
Pablo Jair Ortega
En el pasado reciente, cuando decenas de alcaldes acudían a Palacio de Gobierno era para protestar, reclamar obras o recursos (incluso llegaron a tomar el inmueble a finales del Duartismo, aunque esto más bien un conflicto político promovido por el entonces gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares para promover a su hijo, el mayorcito, para sucederlo a la gubernatura).
Pero este 15 de julio, alcaldesas y alcaldes de todos los partidos salieron del palacio con una deuda millonaria menos: la originada por la mentada bursatilización, esa maldición financiera que arruinó a varios ayuntamientos.
Dato para recordar: la bursatilización se creó en 2008 cuando el Gobierno del Estado autorizó que los municipios obtuvieran financiamiento utilizando como garantía una parte de las participaciones federales que reciben cada año. En términos llanos, los municipios adelantaron recursos futuros para obtener dinero inmediato; a cambio, durante casi dos décadas, una parte de ese presupuesto quedó comprometida para pagar la deuda con altas sobretasas; la actualización del saldo con la inflación y otros costos financieros provocaron que, pese a los pagos realizados, la deuda prácticamente no disminuyera.
Así, este esquema se convirtió en uno de los entramados financieros más graves que aquejaban a 199 municipios de los 212 de la entidad. De hecho, ya se habían pagado mil 837 millones de pesos únicamente por concepto de intereses y, de continuar el contrato vigente, el costo total habría alcanzado hasta seis veces el monto originalmente contratado.
Durante la revisión del fideicomiso que administraba la deuda, el Gobierno del Estado encontró recursos que permanecían inmovilizados y que ni los municipios ni la propia administración estatal tenían plenamente identificados. De acuerdo a lo explicado durante el anuncio de la liquidación de la deuda (en evento realizado este miércoles en Palacio de Gobierno) eran 462 millones de pesos en la cuenta de participaciones, 210 millones en una cuenta de soporte y 413 millones en un fondo de reserva.
En conjunto, sumaban mil 085 millones de pesos que permanecían dentro del fideicomiso y es justo este descubrimiento el que modificó por completo la estrategia financiera: tras recuperar ese recurso y complementarlo con una aportación estatal cercana a los 500 millones, fue posible liquidar totalmente la obligación financiera este 14 de julio de 2026.
Debe recordarse que el esquema de bursatilización estaba programado para terminar entre 2030 y 2036, pero la gobernadora Rocío Nahle logró resolver antes y fue cancelado una década antes, evitando pagos futuros por alrededor de 2 mil 266 millones de pesos que todavía estaban previstos hasta 2036.
Así, después de 18 años, la bursatilización municipal pasó a formar parte de la historia (de mal manejo de finanzas) de Veracruz. De esta manera, será a partir del siguiente mes cuando los municipios recibirán completas sus participaciones federales (recursos que reciben de la Federación para obras en sus municipios).
La gobernadora no necesitó de un brujo de Catemaco para lograr lo que en 18 años nadie se atrevió a resolver. Simplemente había que tejer fino para lograr acuerdos, uniendo a 199 cabildos de todas las filiaciones políticas por un mismo objetivo: responder a la confianza ciudadana, con la convicción de servir sin distingo y con harta voluntad política.
Y debe decirse que todo esto se da en medio de una ola sistemática de ataques a la administración de la gobernadora, particularmente de Movimiento Ciudadano, en torno a la revocación de mandato; y también de la retrógrada derecha liderada por el peor presidente que ha tenido este país: Felipe Calderón, quien no supera ver funcionando la refinería de Dos Bocas, en Tabasco.
No obstante, la gobernadora de Veracruz ha decidido (e insiste en ello) no bajar el nivel de la política y se enfocó en el fortalecimiento de las finanzas del Estado. Durante el 2025, por ejemplo, liquidó la deuda de 30 mil millones de pesos con el SAT.
Pero este 2026 concretó algo de mayor alcance: Nahle García metió orden en la economía de los ayuntamientos de todos los colores, que dejarán ver mermadas las participaciones federales y ahora podrán hacer frente a las demandas de sus gobernados. Los municipios ya ni siquiera tendrán que pagar un porcentaje de la deuda de aquí al 2030, como se había planeado, pues la deuda se liquidó en su totalidad.
Así, de esta manera, gracias a la ingeniería financiera del equipo de la mandataria, se acabó con la bursatilización este 14 de julio, se generaron ahorros millonarios y con ello se elevará la calificación crediticia tanto del Estado como de las alcaldías.
“Lo hicimos todos; ya no deben nada”, celebró la ejecutiva estatal en Palacio de Gobierno este miércoles histórico, mientras daba su discurso.
Toca ahora a los alcaldes y alcaldesas hacer buen uso de los recursos que administrarán durante los próximos tres años y medio, sin caer en nuevas deudas o la contratación de créditos.
De entrada, la propia mandataria dijo que el Congreso del Estado no va aprobar solicitud alguna de endeudarse con los bancos, así que los municipios tendrán que hacer más eficiente el manejo de los recursos por ingresos, como el del cobro del impuesto predial y otras contribuciones.
Así que ya no hay excusas: las alcaldesas y alcaldes tienen ya disposición de recursos para sus municipios. No hay pretexto que valga para volverse a endeudar.



