Entre columnas
Martín Quitano Martínez

Informe sobre desapariciones: México ante la ONU

08 de Abril de 2026

Martín Quitano Martínez


Entre Columnas
Informe sobre desapariciones: México ante la ONU
mquim1962@hotmail.com
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Los hipócritas son aquellos que aplican a otros las normas que se niegan a aceptar para sí mismos.
Noam Chomsky


La estrecha visión gubernamental considera una ofensa “personal” someter al escrutinio de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la situación crítica y trágica de las desapariciones en nuestro país, argumentando que se trata de una orquestada acción para lastimar el proyecto transformador de la 4T, el cual se encamina gloriosamente a regenerar la vida nacional. Por ello es que poner en observación global al país con mentiras e indecencias es parte del juego de la derecha neoliberal que, “en nado sincronizado”, acomete para denostar.

Como una acción injerencista del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas (CED) es vista esta iniciativa. Un agravio evidente, claman las voces alineadas a la negación y a la supuesta soberanía, que prefieren evitar su responsabilidad, escondiéndose ante un fenómeno doloroso, que si bien viene de atrás, les obliga a mirarse en el espejo de sus 7 años de gobierno y sus actuales complicidades, incompetencias y simulaciones.

Las voces que reclaman la defensa de la soberanía, que en su abyecta parcialidad, menosprecian la mínima autocrítica, refrendando el rechazo del gobierno mexicano al informe del CED, al cual descalifican porque dicen que no se reconocen las acciones desarrolladas desde la llegada de la 4T, intentando sin éxito romper el demoledor mensaje del informe del CED que desvela la escalada nacional de desapariciones como un problema estructural y profundo.

En apego al espíritu y letra del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de todas las personas Contra las Desapariciones, se cuenta con un procedimiento establecido para los casos: “Cuando el Comité recibe información que contiene indicios bien fundados de desapariciones forzadas de carácter generalizado o sistemático puede “(…) llevar urgentemente la cuestión a la Asamblea General de las Naciones Unidas por conducto del Secretario General”*.

El nivel de cerrazón, insensibilidad y de lejanía de los transformadores disque humanistas ante la crisis de las desapariciones en nuestro país, es por lo menos terrible. El gobierno de AMLO y el actual han mostrado la cara dura de la indiferencia y la hipocresía, pues ante lo que sucede, con el informe del CED se establecen diversas ayudas como coordinaciones y apoyos técnicos y financieros para enfrentar la situación y colaborar con procesos de mejora para la atención de las desapariciones y de las víctimas, es penoso observar que se rechazan como intervencionistas lo que en realidad son respaldos necesarios y urgentes.

La crisis humanitaria es un hecho. Ofenderse, esconder la cabeza, mirar a otro lado, clamar por soberanía, no son la respuesta de una jefa de estado. Señalar las medidas administrativas o legales establecidas como garantía de acciones específicas para enfrentar el problema es insuficiente si implica negar las condiciones imperantes y la falta de atención y acción. Por qué no mejor asumir el informe y actuar en consecuencia ante la posibilidad de recibir apoyos y con ello mejorar la respuesta gubernamental ante este enorme problema.

La soberbia no es buena consejera. El empuñado discurso de rechazo al informe de una realidad contundente, no solo es vergonzoso sino que muestra los fantasmas, las fobias, las limitantes y principalmente los verdaderos intereses que motivan las actitudes y los cálculos de una clase política altanera, facciosa y profundamente intolerante a todo lo que no les aplauda.

DE LA BITÁCORA DE LA TÍA QUETA
El museo de antropología de Xalapa, una prueba más del abandono ignorante envuelto en el manto de la austeridad.



*Juan Pablo Albán. Presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU