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Justifican Riqueza Los ridículos argumentos de Deantes y Bermúdez para librar prisión

10 de Agosto de 2017 15:45 /

Aunque Xóchitl Tress Rodríguez es la primera excolaboradora de Javier Duarte en obtener sentencia y pagarla en libertad, aún hay dos duartistas presos que esperan juicio y sentencia, por el mismo delito que la pareja sentimental del ex mandatario.

Acusados del delito de enriquecimiento ilícito, Gabriel Deantes Ramos y Arturo Bermúdez Zurita, han dado explicaciones hasta absurdas para intentar justificar sus riquezas y salir libres.

El primero, listo para ir a juicio una vez que el juez de proceso fije la fecha de la audiencia, está acusado de enriquecerse por un monto de 58 millones 951 mil 889 pesos con 17 centavos, ha dicho que su fortuna es producto del buen corazón de sus parientes, quienes sin más, le han dado cantidades millonarias.

En el caso de Bermúdez Zurita, la Fiscalía General del Estado (FGE), lo acusa de pasar de poseer en 2011 propiedades por 10 millones 851 mil pesos, a bienes con un valor de 42 millones 737 mil pesos hasta agosto de 2016, año en el que dejó el cargo. En su caso, ha dicho que parte de sus bienes provienen de una lavandería, que la FGE se negó a contemplar en la investigación.

Los Editores presenta un recuento de los argumentos con los que intentan convencer a los jueces de proceso o juicio de su inocencia.

Bermúdez: herencia y una lavandería

El otrora poderoso ex Secretario de Seguridad Pública de Javier Duarte de Ochoa está preso en el penal de Pacho Viejo desde el 4 de febrero de este año, cumpliendo una prisión preventiva de ocho meses.

Bermúdez ha dicho en su audiencia de imputación y vinculación, que sus bienes no son ilícitos y se deben al fruto de su trabajo, tanto en la SSP, como de manera particular.

Imputado en el proceso penal 068/2017, la FGE encontró discrepancias entre sus ingresos y sus bienes, puesto que en 2011 Arturo Bermúdez declaró que percibió 498 mil 240 pesos de salario, mientras que a partir de 2012 a 2015 reportó ingresos de entre un millón 520 mil pesos a un millón 685 mil pesos.

Sin embargo, desde 2013 a 2015, empezó a reportar cada año la cantidad extra de 4 millones 275 mil pesos, presuntamente por “honorarios asimilados”, representando entre todo, poco más de 13 millones de pesos.

La FGE refiere que dichos ingresos no sustentan que Arturo Bermúdez tenga a la fecha propiedades con un valor comercial superior a 86 millones de pesos.

Uno de sus primeros argumentos ridículos fue la de responder a la juez de su caso que "no soy contador", con lo que buscaba convencerla de no estar al tanto de las discrepancias entre sus ingresos y los bienes a su cargo.

Arturo Bermúdez dijo que tiene otros ingresos, además de los que ostentó como servidor público, que la FGE no tomó en cuenta, como el que le reditúa una lavandería.

"No hay dolo, no he cometido delito alguno, por lo menos tengo tres ingresos que el fiscal ha omitido", dijo.

Agregó que estos están en todas sus declaraciones pero el fiscal solo tomó en cuenta el de servidor público, cuando la SHCP sabe que algunos de sus ingresos son por herencia de su padre, como dos departamentos y tres concesiones.

Para buscar zafarse de las imputaciones, otra de las cosas absurdas que Bermúdez manifestó, es que tiene sus casas hipotecadas para poder comprar otras propiedades en Estados Unidos.

También, el ex amigo de Duarte afirmó que 17 millones de pesos de los que posee, son por créditos a 30 años que le han dado los bancos.


Deantes: donaciones

La familia de Gabriel Deantes, además de desahogada económicamente, parece que es bastante dadivosa.

Así ha intentado dejarlo claro, y al menos en la última audiencia que se llevó a cabo por el proceso 220/2016 que se le sigue por el mismo ilícito, repartió culpas a todos: a su padre muerto, a su cuñada "la güereja", a su esposa y a su suegra.

Así, durante el desarrollo de la audiencia salió a relucir el nombre de María Elena Saldaña Ramírez, en el dato de prueba 97, que consta de una copia certificada de una donación de 2 millones 500 mil pesos, de parte de la actriz y comediante a su hermana.

El dato hace referencia a una “copia certificada del contrato de mutuo sin interés celebrado entre la C. María Elena Saldaña Ramírez en calidad de Mutuante y Laura Guadalupe Saldaña Ramírez en calidad de mutuatario por el numerario de 2,500,000.00 (Dos millones quinientos mil pesos 00/100 M.N)”, que fue celebrado el 21 de mayo de mayo de 2015 y certificado apenas el 28 de junio de este año, un mes antes de la audiencia preliminar de Deantes para el juicio.

Un contrato de mutuo no es otra cosa que un préstamo, sin embargo, al haberse celebrado “sin interés” no obliga a la persona que fue beneficiada a devolver el dinero, con lo que Deantes busca justificar el aumento en el patrimonio de él y su esposa.

Por otro lado, de acuerdo con el dato de prueba 28, la defensa de Deantes pretende demostrar, vía 14 fotocopias simples, la existencia de igual número de pagarés a nombre de su padre Octavio Deantes Mar, ya fallecido.

En el dato de prueba 29, busca que sea incluida la copia certificada del contrato de donación de dichos pagarés, a su favor, el 3 de febrero de 2009.

El primero de estos pagarés es por un monto de 1 millón 500 mil pesos; el segundo ampara la cantidad de 947 mil pesos; el tercer pagaré es por 1 millón 464 mil pesos, mientras que el cuarto es por 5 millones de pesos.

El pagaré número seis es de 2 millones 50 mil pesos; el siete es por la suma de 8 millones de pesos; el octavo es por 2 millones 851 mil pesos y el noveno por la cantidad de 6 millones 645 mil pesos.

Un décimo pagaré es por un monto de 5 millones de pesos; el onceavo ampara una cantidad de 1 millón 250 mil pesos; el número 12 es por la misma cantidad, mientras que el 13 es de 1 millón de pesos y el último es por 1 millón 233 mil pesos.

Es decir, Deantes intenta hacer creer al juez de juicio que su incremento desproporcionado se debe principalmente a la donación de este dinero, casi 40 millones de pesos.

Otro de sus argumentos es que realizó diversas inversiones en la banca y algunas cuentas, cuyo saldo no se reveló, no detectaron movimientos de ingresos o egresos durante años, y el aumento en el monto se debió solamente a los rendimientos que generaron.

En todos los casos, Deantes Ramos quiere demostrar que el incremento en los saldos fue producto de sus rendimientos y no de reportes de ingreso provenientes de otra fuente.

Debido a que en las declaraciones patrimoniales se deben declarar también lo bienes del cónyuge, Deantes Ramos no perdió el tiempo y entre sus datos de prueba van varios documentos que tienen que ver directamente con su esposa Laura Guadalupe Saldaña Ramírez.

Así, en el dato de prueba 71 se incluye una copia certificada del contrato de donación de Felipa Ramírez Ramírez, suegra de Deantes, a favor de su esposa, por un monto de 600 mil pesos, efectuado en el 2011.

CC

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